HIPOLITO YRIGOYEN - LAGOS POSADAS Y PUEYRREDON - EA SUYAI - BAJO CARACOLES

 

VER MAPA

 

Al día siguiente partimos para visitar los lagos Posadas (íntegramente en nuestro país) y Pueyrredón que en Chile se llama Cochrane. Ambos lagos están separados por un angosto istmo por el cual pasa la ruta de ripio.

 

Desde Lago Posadas se transita por una pampa durante más o menos 10 km y luego se ingresa en una zona de sierritas (cerrilladas). El camino es sinuoso, con curvas angostas y subidas y bajadas (algunas pronunciadas) y todavía no se tienen vistas de los lagos.

 

Vista de los lagos Posadas (izq) y Pueyrredón (der), separados por un angosto itsmo

 

En el km 21 encontramos la península de los lagos. El Posadas es color celeste y el Pueyrredón de azul intenso. La cercanía entre ellos permite una vista paisajística impresionante por su colorido y contraste.

 

Lago Pueyrredón (Cochrane en Chile) visto desde el itsmo y agitado por los vientos del oeste

 

En el istmo que los separa se encuentra el Complejo turístico de primer nivel “Lagos del Furioso” (alojamiento, cabañas, restaurant, excursiones). Entramos solamente a conocerlo ya que los costos están por encima de nuestro presupuesto.

 

En todas las guías e informaciones que obtuve en la Casa de la Provincia de Santa Cruz en Buenos Aires aparecía este Complejo como único alojamiento en la zona de los lagos.

 

Grande fue nuestra sorpresa cuando vimos algunos carteles que indicaban “Estancia Suyai”, unos pocos kilómetros más adelante yendo por la margen del Pueyrredón en sentido noroeste y hacia el límite internacional.

 

Hacia alla fuímos y quedamos gratamente sorprendidos. La estancia, ubicada sobre la costa del Lago contaba con cabañas, camping y restaurant. El paisaje nos gustó más que el de Lagos del Furioso, sus precios eran acomodados y la atención, sin lujos, excelente.

 

Llegamos muertos de hambre ya que la noche anterior en la escuela del pueblo habíamos abierto latas. Nos improvisaron una picada abundante y el guiso de cordero más rico que comí en mi vida.

 

Todavía no decidiríamos dónde pernoctaríamos esa noche y continuamos unos 5 km más adelante hasta el Grupo Lago Pueyrredón de Gendarmería.

 

Tuvimos que vadear dos arroyos angostos y con bastante agua. Esta vez no dudamos y la trompa del KANGOO se sumergió hasta los faros y enseguida salió.

 

Visitamos el Grupo, tomamos unos mates, e hicimos una corta caminata hasta una cascada vecina.

 

Unos cuantos años atrás por allí se transitaba hacia Chile y el edificio, de piedra, al igual que muchos de los que existen sobre la cordillera había sido construido por la Aduana Argentina.

 

Actualmente sólo pasan algunos pobladores que transponen el límite.

 

Dudamos si poner la carpa allí ya que dispone de abundante sombra pero los chicos querían seguir con el periplo y viajar hacia Bajo Caracoles.

 

Recuerde el lector que era nuestro tercer viaje consecutivo hacia El Chaltén y hasta ahora el clima era excelente, en contraposición a los años anteriores. Temíamos “desperdiciar” días en la zona y llegar cuando el Fitz Roy gozara de mal tiempo.

 

Empezamos a desandar el camino y cuando llegamos frente a la tranquera de acceso a la Suyai paramos a decidir. Los mayores impusimos nuestra autoridad: haríamos camping por una noche.

 

Era la hora del atardecer que disfrutamos “tirados” a orillas del lago.

 

suyai_01.jpg (93821 bytes)

suyai_02.jpg (132336 bytes)

Vistas de la Estancia "SUYAI" a orillas del lago Pueyrredón

 

Antes que se haga de noche armamos la carpa, tarea que cuando los cuatro nos “ponemos las pilas” nos demanda menos de diez minutos. La sombra era abundante y el piso de césped facilita la tarea de clavar estacas.

 

Los baños eran nuevos, limpios y con agua caliente.

 

En el camping éramos solamente dos familias. Un paraíso.

 

Luego de cenar nuestros clásicos fideos fuimos a tomar café al bar –restaurant donde nos quedamos charlando con la señora encargada de la cocina y de la atención al público hasta más o menos las dos de la madrugada. Esa charla y su historia de vida todavía la recuerdo gratamente.

 

Al día siguiente antes de levantar campamento se me ocurrió hacer algunas pruebas con el equipo de radio. Enseguida agoté la batería, que ya tenía tres años, porque no puse en marcha el motor para compensar el consumo. El encargado de la estancia, con la batería en paralelo de su camioneta, me dio arranque y problema resuelto.

 

El río Oro desemboca en el Lago Pueyrredón y uno de los lugares que se pueden visitar es su cañadón. No lo hicimos ya que queríamos conocer ese mismo día la Cueva de las Manos.

 

Otra vez a la ruta. Tomamos la RP 39 hasta su empalme con la RN 40 en el pueblito de Bajo Caracoles (un poco más de 100 km).

 

La ruta es buena y el paisaje estepario con algunas vistas muy buenas hacia la planicie. (Pampa de los Alemanes).

 

Llegamos a Bajo Caracoles en las primeras horas de la tarde.

 

Vista del pueblo de Bajo Caracoles viniendo desde el pueblo de Lago Posadas

 

Es un viejo caserío que fue modernizado en 1980. Posee un parador que cuenta con hotel, bar, restaurante y estación de servicio. Este lugar es punto de reunión de viajeros, habitantes del pueblo y trabajadores rurales. Imperdible presenciar un partido de dados.

 

Hay destacamento policial y escuela.

 

Lo primero que hicimos fue asegurarnos alojamiento.

Nos quedaba casi toda la tarde libre que aprovecharíamos para ir hasta la Cueva de las Manos.

 

Atrás Principal Arriba Siguiente