VILLA BOSCH - SAN LUIS

 

Distancia recorrida : aproximadamente 915 km

 

Estamos en febrero de 2003 y faltan 2 días para iniciar nuestras vacaciones. Todavía no hemos decidido el destino de nuestro viaje, aunque ya hemos preparado todo el equipo de camping y la ropa de invierno y verano. Eligiremos entre la Patagonia y Mendoza.

Finalmente y sin un cronograma de viaje preestablecido, nos decidimos por la “tierra del sol y del buen vino”.

 

Bien entrada la mañana partimos rumbo oeste por la RN 7. Después de la ciudad de Junín nos vemos obligados a desviarnos con motivo de las inundaciones que interrumpen el camino y pasando por el pueblo de “María Teresa” salimos a la Ruta Nacional 8, en las proximidades de Venado Tuerto (Pcia de Santa Fe).

 

Por la RN 8 seguiríamos hasta Villa Mercedes (Pcia de San Luis) donde retomaríamos la RN 7. Cerca de mediodía en Venado es intenso el tránsito de bicicletas y ciclomotores, medio de transporte utilizado masivamente para ir a trabajar.

 

La ruta deja atrás la Pcia de Santa Fe e ingresa a la Pcia de Córdoba. Nos detenemos en el parador de la ciudad de “La Carlota” y continuamos viaje rumbo a Río Cuarto.

 

Antes de Río Cuarto se pasa por el pueblo de “Reducción”, que anualmente recibe a miles de feligreses del credo católico para la fiesta de “............................“. Unos años antes, disponiendo de más tiempo visitamos la iglesia. En esta oportunidad seguimos de largo.

 

Se veían a lo lejos, hacia el norte,  indicios de mal tiempo.

 

Continuamos viaje y luego de dejar atrás Río Cuarto el tiempo desmejoró aunque no imaginamos que la tormenta llegaría tan rápido.

 

Intentamos refugiarnos bajo un bosque de eucaliptos en el cual los “mejores lugares ya estaban reservados”, por lo cual nos quedamos sobre la banquina debajo de un árbol. El viento norte, muy fuerte, precedió a una granizada tan tupida como hacía años no veía.

En un momento temíamos que la lluvia de piedras terminara por destrozar el parabrisas y los minutos que allí permanecimos se hicieron interminables.

 

Las ramas de eucaliptos tapizaban el asfalto y el pasto mutó su color verde al blanco. Cuando parecía que la tormenta había pasado, el viento giró imprevistamente y nos sorprendió desde el sur. De poco servía en este caso la protección del árbol, así que una nueva granizada nos “regaló unos cuantos minutos disfrutando del ruído ensordecedor de las piedras sobre la carrocería”.

 

La tormenta se fue tan rápido como llegó y de nuevo ya estábamos en marcha.

Arribamos a Villa Mercedes y paramos a cargar combustible.

 

Mientras “estiraba las piernas” caminando alrededor del auto, me llamó la atención el reflejo del sol sobre el capot redondeado del Kangoo. Me acerqué y no podía creer lo que veía: contabilicé alrededor de 20 marcas de piedras y unas cuantas más sobre el techo. El granizo se había encargado de testimoniar su paso.

 

Dado que no tenía intenciones de viajar de noche, decidimos que el primer día nos quedaríamos cerca de la ciudad de San Luis.

 

Fuimos a un camping en “El Volcán”, villa que se encuentra en una de las zonas serranas de mayor atracción turística. Se destaca el balneario que está emplazado en el interior de un cráter volcánico.

¡!! Explicar porqué se llama Volcán!!!

 

Armamos nuestra carpa, cenamos comida de rotisería y a dormir.

 

 

Principal Arriba Siguiente